Mamá consciente

Cuando supe que iba a tener un bebé me di cuenta del gran vacío de conocimiento que albergaba en cuanto a maternidad. El embarazo, el parto, el postparto y la crianza han pasado al ámbito de lo privado en nuestra sociedad, como si no fuera de vital importancia para la supervivencia de nuestra especie. Cayó sobre mí entonces todo el peso del patriarcado que me había vendido la idea de un don dormido, innato, casi mágico y celestial a la espera de una pequeña chispa para despertar. Recuerdo enfrentar el vértigo buscando clavos a los que aferrarme, leer, preguntar, buscar mucho y encontrar poco, o no siempre lo que esperaba, porque la maternidad también es una doctrina y en el decálogo de la buena madre (curiosamente elaborado por hombres) muchas cosas quedan fuera del sentido común. Pero ese es otro post.
Hoy quería hablar de cómo ante la incertidumbre de mi nuevo rol fui construyendo cimientos en el vacío y, en mi caso, la opción más natural o instintiva fue siempre la que mejor funcionó. Porque sí hay algo innato en la maternidad que ellos nunca conseguirán acallar con sus prescripciones por muy técnicas que resulten. Yo lo llamo “la memoria mamá-cachorro” y en ella me encuentro con mi lado más salvaje. Me siento parte de una suma de hembras con independencia de la especie, y empatizo con ellas como si fueran mis hermanas. Osa, ballena, golondrina, perra, leona, vaca, yegua, mujer. Todas sintiendo en algún punto por igual.
Es desde esta alineación desde donde he encontrado el mayor gesto de amor propio. He debido observar el cambio de mi cuerpo y su poder para aprender a quererlo como es debido, para querer cuidarlo como se merece. Y como sustento de mi cuerpo, mi habitación, mi casa, el mundo, la naturaleza, el presente y el futuro que le quedará a esta generación que hoy se gesta en nosotras.
Es así cómo me he convertido en mamá consciente. Buscando el bienestar de mi manada desde el respeto, la sostenibilidad, la armonía y lentitud. Y desde aquí siento la necesidad de compartirlo, de ser a través de mi tímida voz, saco de experiencias que tal vez sirva para conectar y abrazar a otras madres, a otras mujeres. Para generar debate, conocimiento, redes y tribus.

¡Qué comience el viaje!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: